EL TEST DE UNA RELACIÓN SENTIMENTAL SALUDABLE
LAS 4 LEYES QUE RIGEN UNA RELACIÓN DE PAREJA SALUDABLE
Las Relaciones Tanáticas en la vida de pareja
Por JOSÉ BALDEÓN
Psicoterapeuta Familiar & Pareja
¿Cómo saber si estoy en una relación sentimental saludable?, ¿qué parámetros me pueden servir para evaluar si mi vida de pareja goza de buena salud? Seguramente hay muchos tips que nos puedan ayudar a detectar si he cruzado la frontera de un amor saludable a uno patológico. Pero nosotros vamos a compartir cuatro leyes principales que rigen a las parejas saludables. Será presentado en un test de cautro preguntas claves.
LA LEY DE LA RECIPROCIDAD: ¿mantengo un equilibrio entre el dar y recibir a la hora de amar? A los hijos se les ama de manera incondicional; damos, aunque no recibamos nada, pero con la pareja es un amor condicional: voy dando conforme voy recibiendo. Los padres dan y los hijos reciben, es lo natural; pero en la pareja tiene que haber un balance entre lo que doy y lo que recibo. No puedo convertir a mi cónyuge en un hijo/a, al que siempre tengo que darle mucho, aunque reciba poco. Si yo siento que doy lo doy todo, pero siento que recibo nada, se ha roto el equilibrio. Si el otro(a) no está invirtiendo lo mismo que yo, es porque no hay el mismo interés o solo hay aprovechamiento; a la larga, eso atentará en desmedro de mi salud emocional. El amor ágape (universal) ama sin esperar nada a cambio, pero el amor philia (pareja) ama esperando algo a cambio. No tengo que mendigar el amor del otro(a) ni resignarme a sus migajas de afecto. Doy amor en la medida que también lo recibo.
LA LEY DE LA AUTENTICIDAD: ¿mantengo mi propia identidad o la tengo que sacrificar a la hora de amar? No puedo dejar de ser yo mismo para ser como mi pareja quiere que yo sea, sin cruzar la frontera del amor insano. Si para amar tengo que renunciar a mi identidad, estoy cometiendo suicidio psicológico; porque no puedo amar al otro dejándome de amar a mí mismo. Si amar significa hacer a un lado mi amor propio, mi vínculo es tóxico. No es amor, es apego enfermizo. En un amor sano el amor propio se integra con el amor del otro, nunca desaparece. Amor es “te quiero y me quiero”. Mi amor por el otro nunca debe comprometer mi amor por mí. El amor por el otro nunca debe desintegrar mi identidad; por el contrario, siempre debe potenciar mi autenticidad. Sabré que me aman de verdad, cuando pueda mostrarme como soy y siempre respeten lo que pienso, siento y quiero, sin nunca querer cambiarme. Aman mi propia identidad, sin exigirme que renuncie a ella, aunque pueden animarme a trabajar juntos para sanarla y mejorarla.
LA LEY DE LA DISPONIBILIDAD (TERNURA): ¿cuándo tengo un problema y/o necesidad personal, yo sé que puedo o no contar con mi pareja? La ternura es una dimensión del amor que se expresa en estar siempre disponible para el ser amado, haciendo que nunca se sienta solo/a y menos abandonado/a por mí. En mis tristezas, mis pruebas, mis enfermedades, mis sufrimientos, etc, no me siento solo(a), sé que puedo contar con la presencia de mi pareja y puedo experimentar su empatía para conmigo. Por el contrario, si hay momentos claves de mi vida, como una crisis, una necesidad, un cumpleaños, etc y no lo siento a mi lado, me deja solo/a y, hasta, lo siento más disponible para su trabajo o para otros que para conmigo, es que estoy en el territorio de un amor insano. No puede ser que tenga pareja y que en los momentos más difíciles e importantes enfrente a la vida en solitario. Es inaudito que mantenga una relación sentimental, pero me siento solo(a); y no hay peor soledad que estar acompañado de alguien que me hace sentir que no existo, porque no se preocupa de mí ni de mis luchas. Pero, es tierno saber que siempre que yo necesite de mi pareja: está ahí para mí y viceversa. Ambos nos sentimos apoyados y compenetrados, estaos siempre el uno para el otro. Esa es una relación saludable.
LA LEY DEL POTENCIALIDAD: ¿estoy creciendo y siendo mejor persona, progresando en la vida, al estar en esta relación o, por el contrario, decrezco o me estanco? Siendo honesto conmigo mismo, puedo decir que ¿crezco como persona y me desarrollo más en mis planes estando al lado de mi pareja o todo lo contrario? Si al lado de él o ella yo siento que no avanzo ni en lo personal ni en lo laboral, sacrificando mis sueños y metas propias, es porque estoy en una relación insana. El amor sano por el otro(a) siempre redunda en hacerme mejor cada día y avanzar en mis proyectos personales, además de los conyugales. Amar al otro(a) me hace mucho bien; aporta a mi vida, me suma y no me resta. No soy el mismo antes de estar con mi pareja, puedo decir que soy diferente para bien. A su lado he crecido y me he desarrollado más, mi vida se ha potenciado grandemente estando con mi pareja
Esas son las cuatro preguntas del Test que mide una relación de pareja saludable y que muestra las cuatro leyes sobre la cual se sostiene una conyugalidad sana; porque tenemos que entender que estar con una pareja no es para soportar, sino para gozar. La relación tiene que producirme satisfacciones antes que frustraciones. Esa experiencia tiene que ser un sol de amor que me ilumina, con pequeñas sombras, pero que me brinda energía para avanzar más en la vida. Amar a una persona tiene que llevarme a decir, como dice la canción de una letra: “tu amor me hace grande… Y que bien, que bien me hace amarte”. Eso es vivir en una relación de pareja saludable.